BODAS
Cásate rodeado de montañas
Bodas Slow en plena naturaleza
En Mar de Fulles entendemos las bodas como experiencias auténticas, pensadas para disfrutarse sin prisas y en un entorno natural privilegiado. Un lugar donde cada pareja puede celebrar su día a su manera, rodeada de bosque, tranquilidad y espacios en exclusiva.
Organizamos bodas íntimas desde 6 invitados hasta celebraciones de 160 personas, adaptándonos al tamaño y al espíritu de cada pareja, siempre con la misma filosofía: respeto por el entorno, cuidado por los detalles y la máxima adaptación a cada pareja. Mar de Fulles no impone un formato, sino que ofrece un lugar y un acompañamiento para que cada boda sea fiel a quienes sois, fluya con naturalidad y se recuerde por su esencia.
Organizamos bodas íntimas desde 6 invitados hasta celebraciones de 160 personas, adaptándonos al tamaño y al espíritu de cada pareja, siempre con la misma filosofía: respeto por el entorno, cuidado por los detalles y la máxima adaptación a cada pareja. Mar de Fulles no impone un formato, sino que ofrece un lugar y un acompañamiento para que cada boda sea fiel a quienes sois, fluya con naturalidad y se recuerde por su esencia.
Cásate en mitad de un bosque
- En Mar de Fulles no hay un único tipo de boda. Hay distintas formas de celebrar, distintos ritmos y distintas maneras de vivir el día. Por eso proponemos cuatro estilos de boda, todos ellos conectados con la naturaleza y con una misma filosofía: celebrar sin prisas, con sentido y en un entorno único.
· Boda íntima . Para parejas que buscan algo pequeño, muy personal y lleno de significado. Celebraciones reducidas, desde 6 invitados, donde cada detalle importa y el entorno natural se convierte en el verdadero protagonista.
· Boda de mediodía. Una boda luminosa, relajada y natural. Ideal para disfrutar de la ceremonia y el banquete con calma, rodeados de bosque, buena gastronomía y conversaciones largas que se alargan sin mirar el reloj.
· Boda al atardecer . Pensada para quienes sueñan con una ceremonia mágica, con la luz cayendo entre los árboles y un ambiente más íntimo y emocional. El ritmo cambia, el paisaje se transforma y la celebración fluye hacia la noche.
· Fin de semana de boda . Más que una boda, una experiencia compartida. Un fin de semana completo para convivir, celebrar y disfrutar con familia y amigos, con alojamiento en el hotel y la sensación de tener Mar de Fulles solo para vosotros.
Cada uno de estos estilos es solo un punto de partida. En el folleto encontrarás más detalles para imaginar cuál encaja mejor con vuestra forma de celebrar.
Cada momento de tu boda, en un espacio único
En Mar de Fulles, cada parte de la boda sucede en un lugar distinto, pensado para que cada momento tenga su propia atmósfera y se recuerde de forma especial.
La ceremonia puede celebrarse en un jardín en plena naturaleza, rodeado de bosque, silencio y luz natural. Un entorno sencillo y honesto, donde todo lo importante ocurre sin distracciones y con la naturaleza como telón de fondo.
El cóctel se disfruta en una terraza abierta, con vistas panorámicas a la montaña, un espacio ideal para relajarse, conversar y empezar a celebrar sin prisas, mientras el paisaje acompaña y marca el ritmo.
La comida o la cena tiene lugar en nuestro restaurante panorámico, reconocido por la Guía Repsol, donde la gastronomía se elabora al momento y se integra como una parte esencial de la experiencia. Cocina cuidada, producto de calidad y un espacio que invita a disfrutar sentados, sin prisas.
La fiesta continúa en una buhardilla íntima, un espacio acogedor y diferente, perfecto para crear un ambiente más cercano, personal y a medida, donde la celebración se alarga de forma natural.
Y como broche final, la posibilidad de alojarse en el hotel permite cerrar el día sin desplazamientos, compartiendo la noche con familia y amigos y alargando la experiencia hasta la mañana siguiente.
Cada boda es distinta porque cada pareja lo es. Aquí, los espacios acompañan para que todo fluya con coherencia, belleza y sentido.
La ceremonia puede celebrarse en un jardín en plena naturaleza, rodeado de bosque, silencio y luz natural. Un entorno sencillo y honesto, donde todo lo importante ocurre sin distracciones y con la naturaleza como telón de fondo.
El cóctel se disfruta en una terraza abierta, con vistas panorámicas a la montaña, un espacio ideal para relajarse, conversar y empezar a celebrar sin prisas, mientras el paisaje acompaña y marca el ritmo.
La comida o la cena tiene lugar en nuestro restaurante panorámico, reconocido por la Guía Repsol, donde la gastronomía se elabora al momento y se integra como una parte esencial de la experiencia. Cocina cuidada, producto de calidad y un espacio que invita a disfrutar sentados, sin prisas.
La fiesta continúa en una buhardilla íntima, un espacio acogedor y diferente, perfecto para crear un ambiente más cercano, personal y a medida, donde la celebración se alarga de forma natural.
Y como broche final, la posibilidad de alojarse en el hotel permite cerrar el día sin desplazamientos, compartiendo la noche con familia y amigos y alargando la experiencia hasta la mañana siguiente.
Cada boda es distinta porque cada pareja lo es. Aquí, los espacios acompañan para que todo fluya con coherencia, belleza y sentido.
Te invitamos a dar un paseo por nuestras instalaciones, para que, de una manera cercana y agradable, puedas visualizar cómo sería tu boda y aprovechar cada rincón único que ofrecemos.
Experiencia inolvidable
En Mar de Fulles, Juanma y su equipo estuvieron pendientes en todo momento de nosotros, y de que todo fuera como la seda! Nos tranquilizamos cuando Tania nos dijo: tranquilos, disfrutad, vamos bien!
Tuvieron mucha paciencia con nosotros, con nuestras “condiciones” a las que quizás no estaban acostumbrados. Aún así, nuestra boda fue espléndida, todos nuestros invitados nos felicitaron por la calidad del servicio, la comida y la atención al detalle. Nos montaron un maravilloso espacio con una panorámica de las montañas, bajo el sol de un cálido día de Septiembre. Fue tan bonito que no encuentro palabras para describirlo. El equipo se portó como si fueran ninjas, sigilosos y certeros en su cometido. No tengo más que buenas palabras. ¡Nos hicisteis muy felices! Si buscáis un lugar singular y único, con valores sostenibles y vistas espectaculares, no dudéis en visitarles. Ojalá celebrar muchos aniversarios con vosotros, Gracias, Mar de Fulles!
Tuvieron mucha paciencia con nosotros, con nuestras “condiciones” a las que quizás no estaban acostumbrados. Aún así, nuestra boda fue espléndida, todos nuestros invitados nos felicitaron por la calidad del servicio, la comida y la atención al detalle. Nos montaron un maravilloso espacio con una panorámica de las montañas, bajo el sol de un cálido día de Septiembre. Fue tan bonito que no encuentro palabras para describirlo. El equipo se portó como si fueran ninjas, sigilosos y certeros en su cometido. No tengo más que buenas palabras. ¡Nos hicisteis muy felices! Si buscáis un lugar singular y único, con valores sostenibles y vistas espectaculares, no dudéis en visitarles. Ojalá celebrar muchos aniversarios con vosotros, Gracias, Mar de Fulles!
Boda Juan & Cris
Celebramos nuestra boda en Mar de Fulles y fue, sin duda, la mejor decisión que pudimos tomar. El lugar es mágico, rodeado de naturaleza, con unas vistas espectaculares que dejaron a todos nuestros invitados maravillados.
Queremos dar un agradecimiento especial a Juanma, por la increíble comida que estaba simplemente espectacular y que todos los invitados elogiaron, y a Tania, por su cercanía, su ayuda en todo momento y por estar siempre pendiente de cada detalle. Gracias a ellos y a todo el equipo, el día fue perfecto.
La organización, la atención y la calidez humana nos hicieron sentir en las mejores manos. Nuestros 81 invitados quedaron encantados y muy satisfechos, tanto con la experiencia como con el trato recibido. Fue, sin duda, una boda inolvidable.
Recomendamos Mar de Fulles a cualquier pareja que quiera vivir una celebración única y llena de magia.
Queremos dar un agradecimiento especial a Juanma, por la increíble comida que estaba simplemente espectacular y que todos los invitados elogiaron, y a Tania, por su cercanía, su ayuda en todo momento y por estar siempre pendiente de cada detalle. Gracias a ellos y a todo el equipo, el día fue perfecto.
La organización, la atención y la calidez humana nos hicieron sentir en las mejores manos. Nuestros 81 invitados quedaron encantados y muy satisfechos, tanto con la experiencia como con el trato recibido. Fue, sin duda, una boda inolvidable.
Recomendamos Mar de Fulles a cualquier pareja que quiera vivir una celebración única y llena de magia.
Una boda acogedora en plena naturaleza
Celebramos nuestra boda en Mar de Fulles, ya que queríamos hacer una celebración íntima, y no podríamos haber elegido un lugar mejor: estuvimos únicamente nosotros y nuestros familiares rodeados de un entorno de montaña que hizo que todo fuera aún más especial. El personal estuvo muy atento en todo momento y el menú estaba buenísimo.
Recomendamos este lugar si buscas una boda acogedora en plena naturaleza.
Recomendamos este lugar si buscas una boda acogedora en plena naturaleza.
Boda de ensueño en la naturaleza
Si vuelvo al pasado y tengo la oportunidad de volver a elegir entre todos los sitios que vi de bodas, volvería a elegir Mar de Fulles.
Juanma nos transmitió tranquilidad, profesionalidad y calidad desde nuestra primera visita.
Mi esposo y yo, amamos la naturaleza y por eso casarnos en un mar de hojas era el mejor plan.
Tuvimos mucha flexibilidad para todo, para elegir la hora, la cantidad de invitados y los platos de nuestro gusto. Yo soy de Ecuador, y pude ir un día a cocinar con Juanma para preparar un entrante personalizado.
En la prueba del menú, degustamos tantas opciones deliciosas que se nos hizo difícil elegir uno solo.
El día de la boda tuvieron mucho cuidado con las intolerancias y prepararon alternativas increíbles para nuestros invitados.
El servicio de copas y de mesa fue muy especial y nos sentimos muy buen cuidados. El día de la boda, nosotros los novios, solo tuvimos que preocuparnos de disfrutar.
Cada uno de los platos fue presentado con elegancia y en su punto. Fue una de las cosas que más elogiaron nuestros invitados.
Volveremos más veces para celebrar nuestros momentos importantes, sin duda.
Juanma nos transmitió tranquilidad, profesionalidad y calidad desde nuestra primera visita.
Mi esposo y yo, amamos la naturaleza y por eso casarnos en un mar de hojas era el mejor plan.
Tuvimos mucha flexibilidad para todo, para elegir la hora, la cantidad de invitados y los platos de nuestro gusto. Yo soy de Ecuador, y pude ir un día a cocinar con Juanma para preparar un entrante personalizado.
En la prueba del menú, degustamos tantas opciones deliciosas que se nos hizo difícil elegir uno solo.
El día de la boda tuvieron mucho cuidado con las intolerancias y prepararon alternativas increíbles para nuestros invitados.
El servicio de copas y de mesa fue muy especial y nos sentimos muy buen cuidados. El día de la boda, nosotros los novios, solo tuvimos que preocuparnos de disfrutar.
Cada uno de los platos fue presentado con elegancia y en su punto. Fue una de las cosas que más elogiaron nuestros invitados.
Volveremos más veces para celebrar nuestros momentos importantes, sin duda.